
|
||||||
|
||||||
|
El proceso comienza cada año en los ricos campos andaluces y extremeños. Allí, las aceitunas de mesa se recolectan por ordeño, esto es, son cogidas a mano y echadas a unas alforjas que cada recolector lleva encima para luego depositarlas cuidadosamente en cajas de plástico para su transporte. Cuando llegan a la fábrica, se dejan reposar, durante varios días, en grandes contenedores de enfriamiento. Será necesario esperar un tiempo, hasta que alcancen el grado de madurez necesario. Cuando éste se haya conseguido Pasarán a unos depósitos de fermentación, con capacidad para unos 10.000 kilos. Aquí es donde comienza realmente el proceso industrial. Antes de ser tratadas, las aceitunas se cuecen con una solución de salmuera para quitarles el amargor. No existe un único tratamiento. En realidad se hacen tantos tratamientos como aceitunas se hacen en el mercado. Además, la selección se realiza en función de la calidad, el tamaño y la procedencia de cada fruto, creándose así una amplia gama de productos. Pero la clave del éxito está en el aliñe y el aderezo. Aceitunas Barruz, con 32 años de experiencia en el sector, ha sabido guardar celosamente este secreto para ofrecer productos de calidad y prestigio. Por último, las aceitunas deben ser envasadas y comercializadas. Aceitunas Barruz ha creado una amplia gama de envases (latas, tarrinas, barriles) para satisfacer todas las necesidades de los consumidores. Además de aceitunas, Barruz adereza, almacena y distribuye un gran número de encurtidos, como altramuces, pepinillos, cebollitas o banderillas. Todo un festival de variantes que cada día llega a nuestra mesa de la mano de Aceitunas Barruz. La alta calidad de los productos Barruz
ha sido reconocida con diversos premios y galardones como:
Puede ver una amplia relación de nuestros productos en nuestra propia web: www.barruz.com |
||||||
|
||||||